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martes, 22 de marzo de 2016

EL LAJIO 2016. UNA RUTA “PASADA POR AGUA”.


¡¡Por fin!!, había logrado cuadrar mis asuntos personales y quehaceres para acudir a la cita dominical de salto; esta vez previsto hacerla en el barranco del lajio que termina en la turísticamente conocida como “Margarita de Piedra”.
Solo he faltado a tres citas de salto pero el asombro de algunos de los y las compañeras me hace sentir como si hiciese un año que no me ven. No sé por qué será esa extrañeza, quizá por las chorradas que a veces dejo caer.
Después de cargar las lanzas y demás útiles en los vehículos pusimos rumbo al parque conocido como “Ramón” Caminero” tal nombre obedece a un homenaje realizado a este señor por su abnegada  labor como capataz caminero que  solía encargarse  del adecentamiento de las carreteras  sus parajes aledaños, entre ellos estos parques recreativos.
Desde este parque salimos siguiendo una pista forestal hasta  los altos de dicho Barranco. En esta ocasión contábamos con la presencia de los “Poderes Facticos” del grupo, que tan caro cuesta verlos por el salto en este curso. También del amigo Cecilio y sus Lobas. Creo que es la primera vez que acuden y ya se sabe, cuando están ellos presentes hay que “pagar  un tributo” en forma de choleo cuesta arriba que nos dejo con la lengua fuera, hasta las proximidades de la carretera que conduce al portillo, por la zona de Izaña.
 Una vez arriba, los que conocemos la ruta porque la hemos hecho varias veces, salimos barranco abajo al golpito, pero no todos los golpitos son iguales ni todas las personas se desenvuelven en estos menesteres a la misma velocidad, es por lo que el grupo se subdividió en dos y a veces en tres grupos, quedando rezagadas algunas “Baifas Nuevas” con dos “Machos Alfa”. Barranco abajo el grupo de cabeza, decidió parar, avituallarse y esperar por los rezagados, momento en el que empezó primero un airecito fresco, luego un chirimiri, luego una  posma, un mojabobos y más tarde una sorimba que ya molestaba, pues de todos es sabido que lanza mojada no sirve para nada.
Sabiamente se decidió por abandonar la ruta y coger de nuevo pista abajo hasta los  vehículos pues es sumamente peligroso avanzar por lugares escarpados con la herramienta inutilizada por la lluvia.
            Esa lluvia horizontal que convierte nuestras islas en un paraíso (sin ella seríamos  un desierto), ayer nos hizo “la puñeta” – con perdón.  Empapados de agua nos dirigimos de vuelta al colectivo para secar y limpiar las lanzas.
        Desde allí algunos/as volvieron a sus quehaceres domésticos y otros, los más fogaleros con ganas de jarana, nos decidimos por practicar el “Guachinching” rumbo a los Gómez, rematamos la tarde, dando buena cuenta de algunas viandas y algún zumito de uva negra que nos supo a gloria, hasta se nos quitó el frío de la lluvia recibida en las “Paletas”.


            Hasta la próxima, que espero no se demore mucho, para evitar los comentarios echándome en cara la larga ausencia.

Pedro Rodríguez Abreu. (El pika para los amigos)

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