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jueves, 10 de mayo de 2012

Lomo Regalado

Que bonitos los riscos de Teno, de verdad que pasa el tiempo y me sigue sobrecogiendo mirarlos, me hacen sentir pequeño frente al mundo y me recuerdan que aquí estoy de paso, gracias. Fran compartió con nosotros los nombres de las rutas, de algunos pasos y experiencias vividas en esos riscos, justo antes de adentrarnos en el barranco del Bujamé, por el que nos guió Enrique hasta encontrar el buen camino por el cauce, para iniciar el ascenso por el “Paso Rompido” y aquí la sorpresa… Se escuchan cencerros en los riscos que indican que hay cabras cerca, nos encontramos con un rebaño y parece que solo atraviesa el barranco siguiendo nuestro mismo rumbo. En lo alto del risco de María Luisa se asoma una lanza que no es nuestra y más tarde y más alto otra, el ascenso cobra nuevos sentidos…

Pedro guarda cabras en Teno de toda la vida, se levanta por las mañanas temprano para virar las cabras para el paso Rompido, ya bajan solas y saben cuando tienen que volver pero hoy bajó con ellas, acompañado de Antonio el Ratón, con el que hemos compartido brincos y también bailes. Bajó con ellas para ver como estaban los baifos que había “andenado” días antes. Quería destetarlos de sus madres, por esto les corto el paso para salir de uno de los andenes del barranco y allí llevan ya unos días caminando solos el risco, sin madre y sin leche, pero no olvidados. Pedro baja a verlos, se preocupa por su estado, sabedor de que lo que hace, es lo que tiene que hacer, es lo que lleva haciendo toda su vida con sus baifos cuando llega el momento del destete, “los andena”. Me sobrecoge escucharlo de su boca tanto como mirar al risco, apoya su antebrazo en la lanza para descansar el cuerpo y al tiempo nos marca el paso hacia la “Veta de las cintas”, que es el nombre del anden que atravesamos hasta llegar al Lomo Regalado por donde bajamos, nos acompañan ágiles por el risco hasta llegar al Andén, me despedí de Antonio pero no de Pedro, quedó atrás pendiente del rebaño.

Espero volver a verle, no obstante desde aquí le doy las gracias, gracias por compartir con nosotros el risco, por ilustrarnos con sus conocimientos del lugar y de su trabajo, por permitir que generaciones como la mía, más jóvenes, se acerquen un poco a una parte de nuestro pasado más lejano y también más reciente, a una parte de nuestra cultura tradicional que pervive gracias a personas como usted, que siguen viviendo de sus manos adaptadas al medio, eso sí es austeridad. Mi más sincera admiración.
Juan


1 comentario:

  1. Que buena la descripción....La compañía de las cabras por el risco pa arriba espectacular. Esta ruta se ve que siempre me dará yuyu, pero bueno, seguro que volveré y volveré a brincarla hasta que forme parte de ella.

    Ya estoy de bajón porque me pierdo la ruta de la mesa de tejina....en fin....hay veces que el risco tiene que esperar por las buenas amigas..

    Besitos a todos, a disfrutar!!!!

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