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martes, 19 de febrero de 2013



SALTO DE PIÑATA EN EL ANCÓN (16/02/2013)
 
Después de que don Carnal, considerado en alguna alegoría como un hombre mundano y amante de los placeres, fuese retado por doña Cuaresma,  así fue el Saltador retado por el Risco en un Sábado de Piñata. Un día en el que cada uno sigue su son sin quedarse atrás los saltadores y las saltadoras que como todos los sábados acuden a la llamada del risco, quisieron danzar con la lanza, su pareja, a cada paso, a cada brinco.
Mientras al fondo se oía el ritmo carnavalero del Puerto de la Cruz, comenzamos la danza subiendo por un lado del risco hacia Vista Paraíso. Llegando a su punto más alto, cruzamos al otro lado del risco para su descenso hacia las huertas del Ancón  a través de un camino por el que los saltadores y las saltadoras bastoneamos  a la derecha, a la izquierda, hicimos pasos de lado “hasta el regatón” y dimos algún pequeño brinco.
Llegamos a las huertas, parte del escenario donde continuamos danzando. Los muros nos invitaron a hacer un lado a lado así que como si de un salto de banda se tratara pusimos ambos pies por un lado de la lanza y pegando el cuerpo a ella brincamos de un muro a otro. Este escenario dio mucho juego y también nuestro apoyo, la lanza. Nos pusimos a probar otras de nuestras habilidades  desplazando nuestro cuerpo hacia delante, paralelos al suelo  y  perpendicularmente a la pared mientras sujetábamos la lanza que estaba apoyada en el suelo y sin dejar de mantener los pies en la pared, luego despegamos los pies de la misma haciendo un pequeño brinco a pies juntos.
Habíamos descendido el risco pero el ritmo de los saltadores y las saltadoras iba en crescendo y es que al son de “Amapola, lindísima Amapola…”  y con letra “Peligrosa, lindísima Peligrosa…” una melodía nos llevó hasta ella, hasta la Peligrosa en las huertas del Ancón a la que otros llamaron Sabrosa, Envidiosa…la más certera sería PRECIOSA. Aquí se dieron los últimos pasos de nuestro particular baile de piñata, hubo quienes danzaron con pequeños brincos y otro quienes se atrevieron a danzar el regatón muerto sumergidos en el silencio del Ancón.

Cati


jueves, 14 de febrero de 2013

Las Cuevas de Rojas


Hoy no es un día como los demás, llegaron los carnavales y se nota con algunas ausencias en la escuela, por cierto los avanzados. Los que estábamos allí es porque necesitábamos aprender y practicar, el día no estaba muy bueno pero cuando llegamos a Rojas se aguanto para que nosotros pudiéramos practicar el Salto del Pastor. Al llegar a la zona pudimos disfrutar de una vegetación abundante, que siempre da gusto contemplar y disfrutar de ella, con sus olores y colorido, aunque siempre teniendo mucho cuidado en no destrozarla. Al Empezar la ruta nos encontramos que tenía un saltito muy bueno que muchos disfrutaron saltándolo, aunque la gran mayoría del risco fue principalmente de bastoneo, aunque también tenía sus pequeños saltitos, para no perder la costumbre. Se pudo disfrutar de la diversidad del risco en las condiciones para bajarlo, ya que pudimos descenderlo por varios lugares y cada uno tenía su encanto y su dificultad.
Es muy satisfactorio cuando llegas abajo y miras hacia atrás y contemplas el camino que has realizado y por donde lo has hecho, la verdad es una gran sensación que he tenido en muchas ocasiones. Al llegar abajo pudimos practicar lo ya aprendido hasta ahora, en un muro que se encuentran allí, la verdad que fue un día muy completo yo pude aprender muchas cosas y ver muchos de mis errores saltando o mejor dicho me los pudieron ver, para posteriormente corregírmelos. La verdad que gracias al Salto de Pastor he podido conocer este sitio tan hermoso, lo he bajado varias veces y cada vez me encanta más, sus atardeceres son increíbles.

El día se terminó con la subida del risco caminado y como no, todos reunidos brindando por el día que habíamos tenido, aunque también pudimos compartir nuestras ideas en otros temas. Aunque algunos terminaron rendidos después de la subida y aprovecharon el brindis para echar una cabezadita, jejeje.

Mela

martes, 5 de febrero de 2013



       Rabogateando en Barranco Seco
Con fuerza tesón y maña doblegamos a la malvada

                        Millones de gracias a tod@s!!!!
Cuantas más manos, mejor

El pasado sábado nos reunimos alrededor de 50 personas en otra importante jornada de la campaña de voluntariado de rabo de gato. Esta vez tocó Barranco Seco, magnífico rincón de Teno que nos transporta en el tiempo a lo que pudo haber sido gran parte de la isla que hoy se encuentra altamente transformada por la mano del hombre. Guaidiles, tabaibas, cardones y demás habitantes del barranco parecían darnos las gracias con su belleza y esplendor por ser sensibles a la conservación de  toda esta riqueza y decidirnos a actuar.
Salimos desde el Molledo compartiendo historias, risas y algunos brinquitos hasta llegar al Canal del Sauce. Aquí una  parte de los saltadores se adentraron hacia las partes bajas de Risco Blanco mientras que otros, junto con los caminantes, continuaban hacia el fondo del barranco.
Además de arrancar rabogato hicimos unos muy buenos brincos
Los saltadores que actuaban por el canal se dividieron de forma efectiva en tres grupos para acceder a los pequeños ramales que confluían en el cauce principal. Nos encontramos con la peligrosa invasora antes de lo previsto y con más ferocidad de la esperada. Se limpió una buena parte pero también se comprobó que para las próximas jornadas esta zona es de alta prioridad por la cantidad de semillas que se pueden dispersar desde este lugar. Al mismo tiempo, el resto del grupo que se adentró directamente en el cauce repasaba las zonas en la que se había trabajado previamente, limpiando algunas nuevas de manera muy efectiva.
El barranco permitió el disfrute de la lanza con muchísimas posibilidades, desde bastoneos finos a saltos de regatón muerto pasando por algunos de banda y de precisión. Fue muy bonito ver a las nuevas generaciones que vienen con mucha fuerza, mezcladas con pastores y saltadores veteranos. Al llegar a la playa, revitalizante baño y emocionante y divertido viajito en lancha hasta la Punta de Teno.
Mirando bien para que no se nos quede ninguna atrás

Y en la bolsa encerradita, la volátil semilla
Esta jornada fue un ejemplo más de que el proyecto de control y erradicación del rabo de gato tiene en los saltadores uno de los principales pilares, demostrando como un uso tradicional se convierte en una actividad de suma importancia en pro de la conservación de la naturaleza canaria.  Asimismo, cada una de las jornadas se convierte en mini-encuentros de saltadores, resultando altamente enriquecedores para la unión de la familia de saltadores.

 
Grano a grano se forman largas playas!!... y esta playa, después del sábado, es un cacho más grande
En nombre de los riscos de Teno y de toda la vida que albergan, gracias, gracias, gracias...

Nos vemos en la próxima,

Teno te necesita.

Miry y David

martes, 29 de enero de 2013

Los Duendes del Risco



Soy Tierra. El cielo despertó negro, como una noche que no acaba. Aunó sus fuerzas oscuras frente a mis ojos y trajo de otros horizontes, las más negras nubes que pudo, bebió de sus internas fuentes el agua más fría, y desnudo, abrazó el mar que sobre mis pies rompe, insaciablemente, en un desesperado intento de doblegarme. De sus brazos enlazados nació ella, hija de la negrura que se espesaba a lo lejos vociferando que me arrastraría a las profundidades donde yacería pétrea y fría, dejando al risco mudo y solitario, a merced del cielo,  del mar y de los vástagos impetuosos de su fruto. Mientras gritaba mi nombre, ella se hacía más grande y cercana y oscura, y su aliento llegaba a mi con forma de gota e hicieron sangrar mis ojos, y sentí miedo y lloré, y mi llanto corrió ladera arriba, horadó la piedra y vieron el risco mis lágrimas, y en las cuevas resonaba mi llanto, y mi voz aguda llegó a sus oídos, de piedra afilada, marmórea, firme ante lo escuchado, y brotaron como las flores de entre las piedras los duendes del risco. Salieron danzando, uniéndose en serpentinas de colores vivos  que bailaban y saltaban, reían y temblaban a la vez sobre mi lomo, con sus lanzas en ristre, preparados para enfrentarse al lejano y oscuro horizonte que amenazaba lento. Clavaron las afiladas puntas de sus lanzas sobre el risco, aún cubierto por mi piel, para que los chasquidos del metal frente a la piedra llegaran hasta el corazón mismo de la tormenta, y allí sus destellos propagaran el miedo, para que ella huyera, retrocediera y muriera en un lento devenir hacia horizontes lejanos.
Deslizaron sus cuerpos sobre la madera cruda que en mis entrañas yo engendré, para los héroes de piedra que en el risco habitan. Bailaron ritmos prohibidos, cantaron himnos al abismo, derrotaron el miedo que en su corazón había, y corrieron sobre mi, libres a la lucha, hombres, mujeres y niños de madres que esperan que sus hijos regresen de la guerra victoriosos, con el corazón lleno de tierra y la mirada dura como el risco por el que luchan.
Bajaron rápido por mi lomo, sin dejar de bailar, mirándose los unos a los otros, tendiendo manos al que ya no le quedan, dando aliento a la mirada ajena, y juntos, como en el principio, cuando todo empezó, llegaron hasta el mar, y mirándola a ella a los ojos, unieron sus lanzas, y bailaron con la brisa de cara la danza final, y sin retroceder su mirada ante los negros ojos de la tormenta inquisidora, clavaron sus lanzas en su vientre y esta clamó al cielo, y el agua cayó sobre el agua, y los duendes bailaban ahora de alegría, viendo que las lanzas se erguían firmes hacia el cielo, sin que ahora ninguna temblara.
Poco a poco cesaron las voces, los bailes, dejé de tener miedo a la oscuridad que sobre mi se cernía sin maldad, llena de luces, y todo volvió a la calma, volvió el silencio que alienta la vida, cayó la noche y en mi corazón de piedra que se hace risco para ti, duerme nuevamente el duende que por ti vela, que por la tierra muere, que tus pies ansía y tu lanza añora, que danzara para ti, siempre, que al risco asomes el regatón de tu lanza.
Sergio

viernes, 25 de enero de 2013


  Rojas: La laja y la palmera, aumentando el nivel…

La tarde estaba gris y amenazaba lluvia en todo el valle. El viento parecía susurrarnos que la clase de salto se suspendería. Por un momento, la duda se apoderó del profesorado y los más antiguos, por no arriesgar la seguridad del grupo, pero… las ganas y el entusiasmo de los alumnos nos llevaron hasta el municipio del Sauzal, donde Petri nos esperaba al inicio de la ruta. Si existía alguna posibilidad de librarnos del agüita, sería en Rojas...
Comenzamos la ruta con algunas gotitas que nos apuraban a darnos prisa,  a medida que avanzábamos  por el risco, el tiempo nos regaló la maravilla de un descenso seco y lleno de nuevas posibilidades para  los alumnos, que cada semana mejorarán más  su técnica y habilidades.
Ya comienzan a verse los frutos de la constancia, tanto de los más atrevidos y entusiastas como de los más prudentes.  Es maravilloso observar cómo comienzan a fijarse en los pasos más seguros, en qué camino tomar según sus posibilidades,  en respetar y  no pisar las matas, incluso a alguno más lanzado animarse a abrir camino, no dudar que son capaces de poner en práctica lo aprendido hasta ahora.
Cuando los observo no puedo dejar de pensar en lo que yo sentí cuando también era alumna y lo que aún siento cada vez que brinco: el esfuerzo personal por vencer miedos y límites autoimpuestos.  Al verlos disfruto de sus propios logros y de compartirlo con ellos.
La ruta comenzó con bastoneos  y pequeños saltos a pies juntos por el terreno lleno de vegetación debido a las lluvias del invierno, da gusto poder disfrutar de la gama de verdes que ofrece el risco.  Llegamos a un punto donde debíamos escoger, más sencilla a la derecha o una laja maravillosa hacia la izquierda.  Juan decidió que los alumnos ya estaban preparados para la diversión de la laja y la precisión en el ascenso y descenso de ésta, disfrutar de bastoneos más verticales y  meterles la jiribilla en el cuerpo de poder llegar, en próximas rutas, hasta las numerosas y espectaculares cuevas que ofrece la zona.  En pocas semanas las exploraremos…
Al llegar al final aprovechamos los elementos del entorno; muros, bancos, escaleras para continuar afinando la técnica y aumentando el nivel de dificultad y, nuevamente los alumnos me dejaron boquiabierta realizando saltos cada vez más altos, saltos de banda de distancias más largas e, incluso algunos, regatones muertos..
Cada fin de semana el salto se convierte en una cita ineludible, está claro que tanto a los “viejos” como a los “nuevos”,  el salto del pastor nos tiene atrapados.
Yoly

lunes, 21 de enero de 2013



El Ancón desde Vista paraíso
Charla sobre la erradicación del Rabogato
Hace unos meses Rober, desde este foro, invitaba a probar esta práctica. Decía que no se arrepentirían y que se engancharían. Un año después descubrimos que los nuevos alumnos tienen nuestras sensaciones, que se ha vuelto a crear un grupo estupendo y que a estas alturas los de segundo año tenemos poco que enseñar a los alumnos de primer año.
Les pedimos disculpas por el retraso en la confección del texto a lectoras/es y compañeros/as.
Antes de llegar al colectivo, algunos conocíamos la noticia de la charla final de Miri. La realidad es que desde el primer día de curso, les hemos hablado de los estupendos “mini encuentros” de salto del pastor en el macizo de Teno. Lo que uno se lleva de estas experiencias es infinitamente superior al trabajo que realizamos, muy satisfactorio por cierto cuando uno vuelve por una zona erradicada o controlada y ve la diferencia.
Por este motivo la ruta fue más corta de lo habitual pero no menos interesante.
Comenzamos subiendo desde las huertas del Ancón hacia Vista Paraíso, disfrutando del cambio provocado en la vegetación por las últimas lluvias. El mejor ejemplo posiblemente se vea en las lavandas y las tabaibas. El ascenso por estos desniveles nos viene muy bien, a modo de entrenamiento preparatorio, para las salidas de los domingos.
En esta ocasión no bajamos por el lado contrario para acortar bajamos por el borde más cercano a la vía de subida. El numeroso y fiel grupo pudo practicar la técnica del bastoneo nuevamente. Las ganas de brincar de alguno hicieron que superara a los guías. Antes de llegar a las huertas para cambiar de técnica practicamos en un barranquillo saltos de lado de lado a distinta altura, observando la buena destreza, confianza y el atrevimiento de muchos alumnos.

Las huertas del Ancón son perfectas para poner en práctica las distintas técnicas, un auténtico parque de atracciones para el saltador. Con algún susto sin consecuencias por parte de nuestra profesora, continuamos efectuando brincos de terraza a terraza, subiendo las alturas o los desniveles de una a otra. Especial mención para los que buscaban el perrete de vértice a vértice de huerta con desnivel. La cercanía del espectáculo del Circo del Sol debió motivarlos.  Como bien nos decían por su propia experiencia, Toño (te echamos mucho de menos) y Juan el año pasado, nunca podemos bajar la guardia.

Seguimos dándole uso y adaptándonos a nuestras nuevas lanzas, con muchas ganas de seguir echando una mano en el encuentro semanal del equipo con el risco, viendo como los más atrevidos motivan a sus compañeros a probar regatones muertos. A este paso hasta los un poco más veteranos nos atrevemos…jajaja.
Animamos a tod@s a responder a la llamada de Miri, como ella misma nos trasmitió, los saltadores son muy importantes en esta lucha. Ya escuchamos a Antonio cantar su famosa canción de “el pennisetum, el pennisetum”…jajaja. Consideramos un acierto por parte del colectivo que el 2 de febrero no tengamos la ruta habitual del curso y nos vayamos todos para Barranco Seco. Con el cambio de fecha, además de los teneros, coincidiremos probablemente con la gente del colectivo Aguere. ¡Qué ganas!
Gracias a tod@s por hacernos sentir tan bien, nos vemos en el risco.
Un abrazo,
Angélica y Luis 

miércoles, 9 de enero de 2013

Playa de Los Roques



               Las inmediaciones de la playa de Los Roques se han convertido en los últimos años en uno de los lugares donde podemos practicar el brinco con seguridad. Nos gusta este lugar, no sólo por la belleza del entorno, sino porque allí nos encontramos con muros más altos que entrañan más dificultad y que permiten al alumnado progresar en su aprendizaje y por consiguiente nuevas sensaciones.  Están dispuestos de tal forma que nos permite brincar con continuidad, saltos y bastoneos se van combinando, característica que nos aproxima a la realidad que más tarde encontraremos en el risco.
          Iniciamos el día con el calentamiento habitual para posteriormente introducir los juegos que entretenían y divertían a los pastores: el garabato, el levantamiento de la lanza y la vuelta del pastor. Algunos salieron mejor que otros pero no hay que preocuparse que ya repetiremos. Todos pusieron empeño en practicarlos y eso nos satisface, da gusto ver el esfuerzo por aprender.
                Después de los juegos descendimos brincando, tuvimos tiempo de hacerlo en dos ocasiones. En la primera de ellas insistimos en el salto a pies juntos, la altura de los muros hizo que sirvió para apurar la frenada utilizando la mayor parte del cuerpo posible en el rozamiento con la lanza, práctica que cada vez sale mejor. El segundo descenso sirvió para bastonear y realizar brincos de banda afinando la precisión. Paramos en un muro apropiado para realizar brincos de lado a lado de menor a mayor altura, práctica que continuaremos en los próximos días. Salimos del lugar al atardecer con la sensación de haber aprovechado la tarde. 

Cada vez más cerca del risco, ánimo !!!

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Primeros pasos de risco

Llegó la lluvia y además de dejarlo todo verde nos dejó sin saltar dos sábados. No obstante este no es el motivo por el que no hemos escrito en nuestro blog, más bien ha sido mi imposibilidad de sacar un poco de tiempo para colgar lo previsto, así que les pido disculpas a los incondicionales, que los tenemos. Dedicamos uno de los sábados de lluvia a ver en el colectivo el vídeo del Brinco, pasamos una tarde genial compartiendo impresiones y reflexiones sobre las imágenes y tenemos pendiente colgar en el blog una redacción sobre el mismo realizada por un alumno de Petri.

Las fotos que pueden ver en esta entrada son de la semana anterior, muchas gracias a Javi por su constancia, de esta semana nos queda el recuerdo del primer contacto serio con el risco. Subimos por el camino que sale de las huertas del Ancón hacia visa paraíso para desviarnos hacia el risco. Practicamos la trepa subiendo con cuidado y al ritmo que estas alturas de curso nos permite, que no es rápido y sí muy seguro. Después de subir hasta la mitad del risco iniciamos el descenso bastoneando por un risco humedecido por la lluvia en el que las “lágrimas de la virgen” un año más por estas fechas, nos alegraron el camino. Se notaron los días sin coger la lanza en un inicio titubeante y poco a poco se fueron soltando y recuperando sensaciones que reafirmamos practicando en las huertas.
Los primeros en bajar en las más alejadas y el resto del grupo en la base del risco. Practicamos brincos a pies juntos y de banda, también bastoneos verticales y el salto del enamorado, acompañado del relato de su leyenda. Además algunos se iniciaron en el salto de lado a lado y esta semana seguiremos avanzando en él, si recuerdan las técnicas que pudimos ver en el vídeo sólo nos quedaría practicar el bordoneo y alguno de los juegos, ya que el otro día también practicamos el garabato justo antes de estirar. Vamos, que se trata de dar continuidad a lo aprendido para que cada una de ellas salga con seguridad y fluidez, lo que nos permitirá disfrutar del risco, dentro ya de muy poquito!!!! Gracias a Fran y a Eduardo por acompañarnos y apoyarnos estos días, haciendo más fácil nuestra labor y a los/las alumnos/as de años anteriores  que andan poniendo a punto sus lanzas recién estrenadas, les deseamos que brinquen mucho con ellas.

Juan



lunes, 12 de noviembre de 2012

Una fábrica especial

¿Qué tiene el Salto del Pastor Canario que tanto cautiva? ¿Por qué enamora a primera vista esta práctica ancestral? ¿Qué encierra esta actividad que te deja enganchado y procuras, por consiguiente, no faltar ni un solo sábado a su cita?

Puede que la respuesta esté en el origen mismo de esta habilidad: saltar es un movimiento natural y placentero realizado por la necesidad de desplazarnos y descubrir, investigar, aprender, curiosear... El placer lo proporciona las sustancias de bienestar generadas (endorfinas, adrenalina, dopamina...etc.) y lo vivido, mientras lo aprendemos en la niñez: los juegos, la risa, la amistad, la autosuperación, la cooperación, la relación con el otro...

Esta práctica tan sencilla, útil y engatusadora vuelve a convertir a la Escuela municipal que el Tagoror Chiregua conduce cada año, en algo más que un gremio artesanal donde el aprendiz es instruido por el maestro; se convierte en realidad en una escuela viva, en una fábrica de enseñanza- aprendizaje recíproco, en la que el alumnado recibe y asimila los conocimientos y al mismo tiempo enseña al profesorado con su proceder, con sus éxitos y fracasos, con sus tanteos y descubrimientos (esto también nos ocurre en la escuela de Palo Canario).

Ayer volvimos a las huertas del Ancón a repasar lo aprendido en anteriores días. Después de clavar la lanza, calentar y estirar, Eduardo nos recordó la importancia de usar un buen calzado y ropa apropiada y ya con el astia en mano jugamos con el equilibrio y frenada y diferentes formas de deslizamiento a nivel de suelo.
El salto a pies juntos, objetivo fundamental de estas primeras sesiones, se convirtió en la parte principal de la clase, saltando en distintas alturas, intentando mecanizar los gestos que permiten que el salto sea correcto, seguro y fácil. Para ello insistimos en la colocación y presión de manos y brazos para garantizar la frenada, así como el acercamiento y el ajuste del garrote a nuestro cuerpo, según el peso y complexión de cada persona. Juan colocó bloques para iniciar el salto a precisión, explicando cómo hacerlo con seguridad y Fran insistió en la eficacia de la frenada para el logro de la misma. Yoli ayudaba en la corrección de unos y de otros, lo mismo que José Manuel. Y para combinar, iniciamos el salto de banda y practicamos la trepa. Algunos jugaron a deslizarse, paralelos al suelo, desde el muro, con el astia alejada del cuerpo pero bien asida a las manos y con un impulso, se acercaban a ella para caer con suavidad en un grácil salto a pies juntos. Bajamos y subimos las huertas varias veces ayudados por los alumnos del año pasado hasta terminar agotados. Y la clase terminó ya casi anocheciendo con el bastoneo el risco, con la ayuda de los miembros del Tagoror y el alumnado del año anterior.

Después del refrigerio, algunos fuimos a un guachinche y allí en torno a una mesa con mantel de hule, la escuela se transformó también en una fábrica de afectos con divertidos temas: las algas y el tofu, las lanzas cóncavas o convexas, la música tradicional o folclórica y la chispa que puso la graciosa y ocurrente camarera. Y como colofón la parranda totalmente “auténtica”, la isa-exprés bailada, las risas y carcajadas y al final, el tobillo contrariado de María José.

Echamos de menos a Jorge, a Laura, a Samuel, a Diana, a Almudena, a Tania y a Eduardo. Pero seguro que nos veremos el próximo sábado.

Un abrazo,

Petri

lunes, 5 de noviembre de 2012

Barrancos, cabras y cabreros (En memoria de Toño el cabrero)


Esta semana para poder dar unos brincos nos acercamos hasta el barranco de la Arena, en su parte más próxima al mar cerca del Bollullo. Un corral de cabras nos da la bienvenida al llegar al cauce. Barrancos, cabras y cabreros, siempre de la mano en nuestra tierra, aunque algunos parecen haberse olvidado y quizá sea bueno hacer un poco de memoria. Permítanme tirar de mía, me recuerdo pequeño atravesando entre cabras la Tenería, una zona de huertas entre el camino el Monturrio y la urbanización de la Duquesa en La Orotava. Un corto recorrido que hacía a diario, sin miedo a las cabras que siempre estaban allí, como hasta hace unas pocas semanas. Sabía que cuando caminas hacia ellas se apartan y no nací aprendido, los cabreros me animaban a cruzar el rebaño, “pasa que huyen”. Entre ellos Toño, una de esas caras de mi niñez. Por las tardes cuando volvía del colegio estaba pendiente de que no entraran a la huerta de mis padres, nunca lo hacía el rebaño pero sí alguna que encontraba o se hacía hueco. Bonitos recuerdos llenos de olor a cabra y música de cencerro.
Permítanme los olvidados hacer un poco de memoria histórica, los Guanches primeros habitantes de esta isla se dedicaron principalmente al pastoreo. Se pastoreaba de costa a cumbre en un tránsito continuo que seguía el ritmo de las estaciones y los pasos marcados por los barrancos. En palabras de Luis Diego Cuscoy “Los barrancos fueron siempre arterias vitales en las islas. En ellos se congregaron los grupos humanos primitivos, allí tuvieron su habitación y sus cuevas sepulcrales, por ellos discurrieron con sus rebaños y siguiendo ya el cauce, ya las márgenes, alcanzaron cotas más altas en busca de pastos frescos en veran.” (1)


Tras la conquista de Tenerife sus descendientes continuaron desar rollando esta labor, bien de forma autónoma en el caso de los alzados o esclavizados por los conquistadores interesados en obtener beneficios, pero desconocedores del medio y del pastoreo. Los conocimientos adquiridos por estos Guanches pastores durante miles de años, se han ido transmitiendo generación tras generación y han llegado hasta nosotros a través de los cabreros. El salto del pastor tal y como lo practicamos nosotros, es sólo un ejemplo de esto, pero también palabras del lenguaje hablado por los Guanches (Chiregua, Tagora, Baifa, Jaira, Guanil, Ere, etc.), fuentes y eres donde recoger agua, pasos y caminos por los que transitar los riscos haciéndolos accesibles, juegos de inteligencia como el perro y las cabras o la chascona, formas de trabajar la piel y de elaborar subproductos de la leche como el queso o la leche mecida y una forma de vivir austera y en contacto con el medio, tal y como nos recuerda este viejo cantar  (2):

Tengo un pedazo de tierra,
con la que el gofio aseguro;
cuatro jairas me dan leche,
¡a mi que me importa el mundo!

Perder esta forma de vivir llevó a muchos Guanches a quitarse la vida, Bentor el último Mencey de Taoro se derriscó por Tigaiga, prefirió morir a vivir sometido. Desconozco los motivos que llavaron a Toño a quitarse la vida, sé que lo hizo el día previsto para el desalojo de sus cabras del Barranco de Tafuriaste. Casualidades de la vida, para muchos investigadores cuevas de este barranco fueron una de las moradas de Bencomo, Mencey de Taoro durante la conquista y padre de Bentor.

Las singularidades de nuestra cultura son un patrimonio a conservar, a defender, a respetar, a difundir, son nuestra carta de presentación en un mundo globalizado como el de hoy, aunque tristemente para muchos somos sinónimo de sol y playa. Quizá no sea un problema de memoria sino de desconocimiento, más preocupante si cabe. Lo entendería si estos que toman decisiones, estos olvidados, no fueran Canarios y no es el caso.

Las cabras de la Tenería son parte de mis recuerdos, esos cabreros también, mi más profundo respeto a su trabajo, mi más sentido pésame a la familia de Toño y a sus compañeros de faena. Gracias por haber mantenido vivo una parte de nuestro patrimonio, profundamente gracias.

Juan


1. Extraido del libro "Trabajos en torno a la cueva sepulclar de Roque Blanco" Luis Diego Cuscoy. Publicaciones del museo arqueológico. Pag 15.
2. Extraido del libro “La Música Tradicional en Icod de los Trigos Tiempo de Juegos, Rezos y Entretenimientos” Volumen I, de Carmen Nieves Luis García