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jueves, 4 de abril de 2013



 LOMO LA ROSA

 El pasado domingo 31 de marzo, el Colectivo Chiregua de la Orotava, organizó con su escuela de salto del pastor la ruta para brincar en el Lomo la Rosa.
 
La ruta comenzó en Tegueste y allí nos dirigimos para encontrarnos por fuera del campo de fútbol municipal donde preparamos las lanzas y nos equipamos para protegernos del sol, ya que hacía un precioso día primaveral con un maravilloso cielo azul y un radiante sol que nos acompañó durante toda la jornada.

Una vez preparados alzamos nuestras lanzas y apoyamos en nuestros hombros para comenzar a caminar dirigiéndonos hacia el camino de los Laureles. Este camino es una de las primeras vías de comunicación de los guanches, en la isla. Camino empedrado y bordeado por vegetación endémica como Mocanes, Barbusanos y otras especies, que se va adentrando en el casco de Tegueste.
Todo no va a ser brincar y aprovechamos la compañía de Ana que nos explicó todo lo concerniente a este tipo de vegetación y algunas de sus características.

La primera parada fue en la plaza de la Arañita, punto de encuentro de la gente que traía leche desde la Orilla, Mesa de Vargas y Montiel. En la plaza se reunían y la llevaban a vender luego a Santa Cruz.

Continuamos, empezando la subida por el Camino de la Costa, o Vereda de las lecheras; este camino une el valle de Tegueste con Bajamar. Desde él pudimos disfrutar hermosas vistas de Tegueste y gran parte del norte de la isla, gracias a lo despejado del cielo, y por supuesto al fondo se veía el Teide.
A mitad del Camino pudimos apreciar unas hendiduras talladas en piedra llamadas cazoletas que Fran nos explicó que podían haberse utilizado para recoger agua para los caminantes. Desde allí  observamos el Barranco de Agua de Dios, importante zona arqueológica y de abundante vegetación.

Llegamos a la Gollada donde hay una era: en este punto el camino se divide y se puede ir hacia la mesa de Tejina, Montaña la Orilla, o seguir por el camino de la Costa. Nosotros continuamos por el camino de la orilla, que nos llevó hacia el Lomo del Medio y  Lomo la Rosa, este último, nuestro destino para iniciar el descenso hacia Bajamar brincando por todo el risco.

El Lomo la Rosa, es una ruta de excepcionales vistas, en las que se divisa parte de toda la costa de Bajamar y Tejina y hacia la derecha la montaña de Isogue y también al fondo Punta Hidalgo. Recordando una leyenda guanche parece ser que en Punta Hidalgo existe el topónimo de Aguaco, nombre que según la historiadora María Rosa Alonso pudo ser el nombre auténtico del conocido como Zebenzuí, heredero de todas estas tierras por ser hijo  ilegítimo hijo de Tinerfe el grande (Mencey de la isla antes de la división en nueve menceyatos).
 
En este lomo pudimos hacer saltos de diferentes alturas y dificultades, aparte del típico bastoneo. Para algunos novatos había tramos en los que bastoneamos pegando el culo al suelo, este es el precio de la inexperiencia, (todo se andará).

Llegamos al Lomo de la Cruz, paso obligado para la también ruta de Lomo del Medio. Allí hicimos un pequeño alto para descansar y ver como los incombustibles Alex y Roberto seguir practicando los saltos de regatón muerto.
Estos riscos, al estar en otro nivel más bajo tienen otra vegetación: cardones, tabaibas y Guaydiles.

Segumos bajando hacia el barranco Porlier y visitamos la cueva de Cho Clemente, para luego cruzar la carretera, bajar por el barranco Perdomo y ir hacia las piscinas de Bajamar a darnos un baño.

¡¡¡ Darnos un baño!!!. Baño por dentro de refrigerios varios y helados ya que el mar estaba tan malo, que las piscinas estaban cerradas, y de alguna manera había que aplacar el calor que habíamos pasado en la ruta. Aunque algunos como Luis y Cristina se nos escaparon y se dieron un ligero chapuzón.

Después de un rato de descanso y charla decidimos subir a comer a Tegueste.

Nuestro agradecimiento a nuestros monitores Petri, Juan y Fran, como a otros veteranos que nos acompañaron. Por este magnífico día que hemos compartido y disfrutado.

¡¡¡ Nos vemos en la próxima salida !!!

lunes, 1 de abril de 2013

Igueste de Candelaria


Hola,  esta semana me han encasquetado el diario que hay que escribir para el blog, a pesar de todos mis esfuerzos para que ello no ocurriera. En realidad no quiero hacerlo, pero aquí estoy.
Bueno, este domingo hubo mucha pachorra al salir del local del colectivo, ya que estábamos algo dormidos y por eso salimos de ruta casi una hora más tarde. Al final del día nos tiramos de las orejas por la impuntualidad.


La ruta fue en el sur, Igueste de Candelaria. Al principio de la ruta tuvimos que caminar por encima de un canal que desafiaba el equilibrio de algunos compañeros e incluso a mí. Esa primera parte me pareció un poco aburrida ya que tuvimos que caminar bastante hasta llegar al lugar del inicio del salto. Lo bueno del ratito fue que por el camino nos encontramos con gente de otro colectivo de la zona a los que saludamos con entusiasmo.
Cuando llegó la hora de saltar empezamos con muchas ganas, escuchando el sonido del bucio y observando el bonito paisaje. La zona parecía que estaba hecha para todo tipo de saltos: bastoneos y regatones muertos, por lo que había mucha variedad y eso lo hacía interesante. Llegando al final nos reunimos con la juventud jeje (Toño nos esperaba con todos los niños incluido Diego), para luego pasar entre una espesa  selva de rabo de gato y después llegar al bar para poder comer, descansar, descansar y descansar...
Dos horas más tarde decidimos partir hacia el puertito de Güimar a tomar un baño. Hacía frío y viento, por lo que no mucha gente se dio un baño, tan solo los cuatro atrevidos.
Esto fue todo en la jornada del domingo 24 de marzo de 2013.

Roberto

 

lunes, 18 de marzo de 2013

El Ancón


Como siempre nos encontramos en el local, parece que hoy va a ser un día sin muchos profes ni alumnos (fiestas, comidas, competiciones), bueno espero que todos lo hayan pasado bien, o por lo menos también como lo pasamos nosotros haciendo esta ruta o por lo menos yo. Subimos hasta Vista Paraíso que es donde dejamos los coches y bajamos en dirección a la quinta para empezar a saltar, como no por supuesto seguridad ante todo camisetas por dentro de los pantalones, desde el principio Juan nos advierte que la ruta no es complicada pero que si que al principio hay uno salto un poco “raro”, y que también da mucha sensación de vacío ya que en todo momento estamos viendo el mar. Como no somos muchos y Juan no tiene mucha ayuda nos divide en tres grupos gracias a Javi y Bundi que fueron el apoyo. Empezamos a bajar y si que alguno tuvo cierta dificultad para hacer ese primer salto pero creo que al final lo salvamos bien. Continuamos bajando preciosas vistas como no y llegamos a la cueva donde hubo hasta sesión de fotos, que hay tiempo para todo.
Continuamos bajando sin mayores contratiempos hasta el “salto de Zenaida” - hay que hacer la ruta para conocer la historia-, en el que aprendimos como hay que iniciar el bastoneo cuando los pies están a distinto nivel. Continuamos bajando, como no, con Pedro, Alex y Roberto abriendo camino y bajando y subiendo en lo que esperaban por el resto que nos peleábamos con algún que otro tasaigo, que el que más o el que menos, creo que ayer se encontró con alguno.
En general es una ruta con bastante risco y bastante inclinada. Hacemos un último salto y llegamos a la peligrosa, en este punto Geli se despide de nosotros -por el momento-, ya que Diego tiene que comer y reclama su atención -en el fondo no ha sido tan mala como esperábamos compañera, para ninguna de las dos-.
Empezamos a bajar con muy malos recuerdos para mí por cierto y aunque no fue fácil debo de reconocer que esta vez no me pareció tan mala de hacer y lo mejor es que se que la puedo hacer. Al llegar a bajo como no Alex, Roberto y Lorenzo se pusieron hacer regatones muertos por cierto que cada vez son más espectaculares y más bonitos, felicidades chicos por el empeño. Particularmente me pareció un ruta genial creo que de las que he hecho en esta zona la mejor con diferencia y ahora entiendo que Juan dijese que era su favorita, aunque aún no me crea que sea yo la que lo diga. Lo mejor de todo es mirar hacia arriba y saber que fuimos capaces de bajar por allí.  Gracias a todos los que estaban por hacerme pasar un rato como siempre genial y a los que no estaban se les echo de menos, nos vemos todos el próximo domingo.

Mª José

lunes, 11 de marzo de 2013

Diario de un Francés infiltrado
Este sábado, Daura me habló de una práctica tradicional canaria que harían sus padres este domingo, el salto del pastor. Me dijo que podíamos ir con ellos, que se pasa en los riscos del monte y que es muy divertido. Ella empezó a hablarme de los pastores que corren con un bastón en la montaña y en los barrancos para buscar las cabras.
Bueno, una caminata por la montaña, cómo no!
Hasta que Pedro me preguntó: “Y tú sabes saltar?” Cómo que yo no sé saltar, claro que sí. Después me explicaron todo, enseñándome la película del Tarogor Chiregua y entendí lo que era “saltar”.
Así que llegó el domingo, a las 9 de la mañana en el local del grupo con Petri y Daura.  Ahí, esperándonos, una parte del grupo, todos adultos y deportistas, más Roberto, muchacho de quince años. Esperando la hora de irnos, el muchachito y Petri me aprendieron lo básico (salto a pie juntos y salto de banda), porque yo era el único debutante. Mientras, otros llegaron en un total de cuasi 25 personas.

Después de arreglar todo y de cargar las lanzas, nos fuimos por el barranco arriba de la “Rosa de piedra” (o Margarita de piedra según sus gustos botánicos...).
Ahí empezamos a subir unos 20 minutos para calentarnos, nos estiramos y... Ya, vino el momento de saltar...
Desde el principio, se notan los valientes, los que se quedan por atrás, los que esperan, que juegan a saltar y saltar otra vez la misma piedra para perfeccionar su técnica.
Me quedé (qué sorpresa...) con el grupo de atrás... Y aprendí con Petri a brincar y cuando llegó la primera roca alta, y que unos (incluido yo) buscaron un pasaje para ir bastoneando, yo vi lo que era realmente un salto a regatón muerto... saltar una altura superior al tamaño de la lanza, sin que ella toque el suelo al lanzarse...  En ese juego, fue impresionante la facilidad de Fran, bajando suavecito hasta el suelo, y también lo hicieron tranquilamente los otros chicos fuertes. Pero, en el salto más alto de todos, llegó ese muchachito, Roberto. Bueno, el no es chiquito pero el salto era de 5 veces su tamaño, y... saltó...
Después seguimos bajando, encontrando otros saltos, y todos, de todos niveles brincando, hablando, con este sol maravilloso atrás de nosotros, con vista al mar allá a lo lejos a través de los pinos limitando el barranco.
Petri y Fran ayudando y dando consejos, haciendo admirar su técnica a veces y todo el mundo bajando y bajando hasta el momento donde el estómago nos dijo de pararnos.
Al final de la pausa, seguimos brincando hasta la “Rosa de piedra” ( o la Margarita, como usted quiera, pero eso ya se lo dije...).
Allí se tomaron unas fotos y me enseñaron las habilidades: la vuelta del pastor y el garabato, juegos que hacían los pastores para ver cuál era el más flexible.
Por fin, bajamos a las nubes, a tomarnos un café y se preparó aquí, otro sendero, del lado este del valle.
Yo, y unos otros no fuimos sin hacer este último... Me fui cobardemente..., mi energía había caído, pero Petri me contó de él, de las Cuevas de Bencomo. Me dijo que había una barandilla que protegía de una altura, pero no pudo proteger del vértigo a María José, a Eduardo y a Jorge; que Samuel se inventó un novedoso brinco llamado “combinación de salto a precisión más, salto a regatón muerto, más culazo”, que se hace a una improbable altura; y que Mela, confundida entre tanto rabogato, estuvo a punto de hacer su primer salto a regatón muerto. Al parecer la gente que hizo la ruta se quedó muy presta con la subida de adrenalina.
Yo concluyo diciéndoles que al final, lo que me imaginé divertido antes de hacerlo, lo era mucho más que lo que había pensado. Observé que el “salto del pastor” es un real ejercicio físico, técnico y más que todo eso, con un equipo de gente feliz, divertido y apasionado.
¡¡Gracias a todos por este día, y que sigan felices brincando como pastores en la montaña!!
Robin

martes, 26 de febrero de 2013




Despedida Rojas.

Y llega otro sábado…esta vez el último. Vuelta a Rojas, siempre diferente, pensando en el frío y sorprendidos por un sol que acompañó toda la tarde, el sol de Rojas... El sonido de los regatones en la piedra y el danzar de los saltadores y saltadoras avisan de que el risco va a empezar a moverse…
Se acaba nuestra andadura los sábados y se termina con un buen sabor de boca y con muchas ganas de seguir saltando, con la curiosidad y la ilusión latentes,  ha sido una despedida como se merece.
 Con muchas ganas y ya casi dándonos confianza plena con la lanza, comenzamos el trayecto dejando que el movimiento del bastoneo nos lleve, zigzagueando el camino otras veces recorrido y que tanto bienestar deja a su paso, esta vez, aprovechando algunos recovecos que nos ofrecen zonas para trepar y hacer algunos saltos. Nos acompaña el sol; el aire que trae los diferentes aromas de la zona; y el sonido del mar, de fondo, unidos esta vez, a algunas palabras acerca del “amor” y otros demonios  que se iban mezclando con risas. Recorriendo el risco, intentando buscar el sitio adecuado para clavar el regatón con fuerza, sintiendo el corazón al son de la emoción que produce,  vamos descendiendo animados por el placer que da  terminar y, una vez cansados y satisfechos, volver la vista y descubrir lo que hemos dejado atrás. Entonces es el momento de respirar y jugar con la adrenalina un poco  más en el muro hasta que la luz se vaya apagando y nos avise de que es la hora de descansar.
Con lanza en hombro y con la sensación de tranquilidad que deja el haber ido al compás del risco, comenzamos a retornar por el camino hasta llegar al punto de partida. Una vez aquí nos acompaña el sudor, la alegría y la satisfacción que da el haber conocido el Salto del Pastor.

Hasta el domingo!
 Sarai.



PERO AÚN HUBO MÁS EL SÁBADO...

 
, PORQUE al terminar la ruta, tuvimos una cita importante con los miembros de la Coordinadora del Rincón que nos explicaron en una charla qué es el “Plan Especial del Rincón”. Algunos miembros del Tagoror Chiregua no conocía dicho plan y ya que el Rincón es nuestro espacio de actuación sobre todo para el desarrollo de las escuelas municipales tanto de de Palo como de Salto, creímos importante informarnos. Valió la pena enterarnos por qué  ese manchón verde del valle, habitado aún por plataneras en su mayor parte,  se ha salvado de estar sembrado de bloques, posibilitando que nuestro Colectivo y sus alumnos disfrutemos de nuestras prácticas y por qué el lugar está reconocido como  “zona agrícola protegida” y qué razones han hecho que un plan tan novedoso, fruto de una ley de iniciativa popular, no se haya aplicado después de 20 años.
Y allí en la charla impartida por Zenaida y Machose, estuvimos los que quisimos y pudimos, tanto miembros del Colectivo como los alumnos de las dos escuelas y constatamos que la información es poder y que es de agradecidos aportar nuestro grano de arena para tener un entorno más humano,  más amable, sostenible y respetuoso.
Nos toca ahora comprometernos y transmitir la información recogida, para apartarnos de la queja fácil, de la que nos paraliza, y acercarnos a tareas constructivas, y si así lo decidimos, a propuestas que nos activen y movilicen.Un abrazo, Petri






martes, 19 de febrero de 2013



SALTO DE PIÑATA EN EL ANCÓN (16/02/2013)
 
Después de que don Carnal, considerado en alguna alegoría como un hombre mundano y amante de los placeres, fuese retado por doña Cuaresma,  así fue el Saltador retado por el Risco en un Sábado de Piñata. Un día en el que cada uno sigue su son sin quedarse atrás los saltadores y las saltadoras que como todos los sábados acuden a la llamada del risco, quisieron danzar con la lanza, su pareja, a cada paso, a cada brinco.
Mientras al fondo se oía el ritmo carnavalero del Puerto de la Cruz, comenzamos la danza subiendo por un lado del risco hacia Vista Paraíso. Llegando a su punto más alto, cruzamos al otro lado del risco para su descenso hacia las huertas del Ancón  a través de un camino por el que los saltadores y las saltadoras bastoneamos  a la derecha, a la izquierda, hicimos pasos de lado “hasta el regatón” y dimos algún pequeño brinco.
Llegamos a las huertas, parte del escenario donde continuamos danzando. Los muros nos invitaron a hacer un lado a lado así que como si de un salto de banda se tratara pusimos ambos pies por un lado de la lanza y pegando el cuerpo a ella brincamos de un muro a otro. Este escenario dio mucho juego y también nuestro apoyo, la lanza. Nos pusimos a probar otras de nuestras habilidades  desplazando nuestro cuerpo hacia delante, paralelos al suelo  y  perpendicularmente a la pared mientras sujetábamos la lanza que estaba apoyada en el suelo y sin dejar de mantener los pies en la pared, luego despegamos los pies de la misma haciendo un pequeño brinco a pies juntos.
Habíamos descendido el risco pero el ritmo de los saltadores y las saltadoras iba en crescendo y es que al son de “Amapola, lindísima Amapola…”  y con letra “Peligrosa, lindísima Peligrosa…” una melodía nos llevó hasta ella, hasta la Peligrosa en las huertas del Ancón a la que otros llamaron Sabrosa, Envidiosa…la más certera sería PRECIOSA. Aquí se dieron los últimos pasos de nuestro particular baile de piñata, hubo quienes danzaron con pequeños brincos y otro quienes se atrevieron a danzar el regatón muerto sumergidos en el silencio del Ancón.

Cati


jueves, 14 de febrero de 2013

Las Cuevas de Rojas


Hoy no es un día como los demás, llegaron los carnavales y se nota con algunas ausencias en la escuela, por cierto los avanzados. Los que estábamos allí es porque necesitábamos aprender y practicar, el día no estaba muy bueno pero cuando llegamos a Rojas se aguanto para que nosotros pudiéramos practicar el Salto del Pastor. Al llegar a la zona pudimos disfrutar de una vegetación abundante, que siempre da gusto contemplar y disfrutar de ella, con sus olores y colorido, aunque siempre teniendo mucho cuidado en no destrozarla. Al Empezar la ruta nos encontramos que tenía un saltito muy bueno que muchos disfrutaron saltándolo, aunque la gran mayoría del risco fue principalmente de bastoneo, aunque también tenía sus pequeños saltitos, para no perder la costumbre. Se pudo disfrutar de la diversidad del risco en las condiciones para bajarlo, ya que pudimos descenderlo por varios lugares y cada uno tenía su encanto y su dificultad.
Es muy satisfactorio cuando llegas abajo y miras hacia atrás y contemplas el camino que has realizado y por donde lo has hecho, la verdad es una gran sensación que he tenido en muchas ocasiones. Al llegar abajo pudimos practicar lo ya aprendido hasta ahora, en un muro que se encuentran allí, la verdad que fue un día muy completo yo pude aprender muchas cosas y ver muchos de mis errores saltando o mejor dicho me los pudieron ver, para posteriormente corregírmelos. La verdad que gracias al Salto de Pastor he podido conocer este sitio tan hermoso, lo he bajado varias veces y cada vez me encanta más, sus atardeceres son increíbles.

El día se terminó con la subida del risco caminado y como no, todos reunidos brindando por el día que habíamos tenido, aunque también pudimos compartir nuestras ideas en otros temas. Aunque algunos terminaron rendidos después de la subida y aprovecharon el brindis para echar una cabezadita, jejeje.

Mela