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martes, 26 de febrero de 2013




Despedida Rojas.

Y llega otro sábado…esta vez el último. Vuelta a Rojas, siempre diferente, pensando en el frío y sorprendidos por un sol que acompañó toda la tarde, el sol de Rojas... El sonido de los regatones en la piedra y el danzar de los saltadores y saltadoras avisan de que el risco va a empezar a moverse…
Se acaba nuestra andadura los sábados y se termina con un buen sabor de boca y con muchas ganas de seguir saltando, con la curiosidad y la ilusión latentes,  ha sido una despedida como se merece.
 Con muchas ganas y ya casi dándonos confianza plena con la lanza, comenzamos el trayecto dejando que el movimiento del bastoneo nos lleve, zigzagueando el camino otras veces recorrido y que tanto bienestar deja a su paso, esta vez, aprovechando algunos recovecos que nos ofrecen zonas para trepar y hacer algunos saltos. Nos acompaña el sol; el aire que trae los diferentes aromas de la zona; y el sonido del mar, de fondo, unidos esta vez, a algunas palabras acerca del “amor” y otros demonios  que se iban mezclando con risas. Recorriendo el risco, intentando buscar el sitio adecuado para clavar el regatón con fuerza, sintiendo el corazón al son de la emoción que produce,  vamos descendiendo animados por el placer que da  terminar y, una vez cansados y satisfechos, volver la vista y descubrir lo que hemos dejado atrás. Entonces es el momento de respirar y jugar con la adrenalina un poco  más en el muro hasta que la luz se vaya apagando y nos avise de que es la hora de descansar.
Con lanza en hombro y con la sensación de tranquilidad que deja el haber ido al compás del risco, comenzamos a retornar por el camino hasta llegar al punto de partida. Una vez aquí nos acompaña el sudor, la alegría y la satisfacción que da el haber conocido el Salto del Pastor.

Hasta el domingo!
 Sarai.



PERO AÚN HUBO MÁS EL SÁBADO...

 
, PORQUE al terminar la ruta, tuvimos una cita importante con los miembros de la Coordinadora del Rincón que nos explicaron en una charla qué es el “Plan Especial del Rincón”. Algunos miembros del Tagoror Chiregua no conocía dicho plan y ya que el Rincón es nuestro espacio de actuación sobre todo para el desarrollo de las escuelas municipales tanto de de Palo como de Salto, creímos importante informarnos. Valió la pena enterarnos por qué  ese manchón verde del valle, habitado aún por plataneras en su mayor parte,  se ha salvado de estar sembrado de bloques, posibilitando que nuestro Colectivo y sus alumnos disfrutemos de nuestras prácticas y por qué el lugar está reconocido como  “zona agrícola protegida” y qué razones han hecho que un plan tan novedoso, fruto de una ley de iniciativa popular, no se haya aplicado después de 20 años.
Y allí en la charla impartida por Zenaida y Machose, estuvimos los que quisimos y pudimos, tanto miembros del Colectivo como los alumnos de las dos escuelas y constatamos que la información es poder y que es de agradecidos aportar nuestro grano de arena para tener un entorno más humano,  más amable, sostenible y respetuoso.
Nos toca ahora comprometernos y transmitir la información recogida, para apartarnos de la queja fácil, de la que nos paraliza, y acercarnos a tareas constructivas, y si así lo decidimos, a propuestas que nos activen y movilicen.Un abrazo, Petri






martes, 19 de febrero de 2013



SALTO DE PIÑATA EN EL ANCÓN (16/02/2013)
 
Después de que don Carnal, considerado en alguna alegoría como un hombre mundano y amante de los placeres, fuese retado por doña Cuaresma,  así fue el Saltador retado por el Risco en un Sábado de Piñata. Un día en el que cada uno sigue su son sin quedarse atrás los saltadores y las saltadoras que como todos los sábados acuden a la llamada del risco, quisieron danzar con la lanza, su pareja, a cada paso, a cada brinco.
Mientras al fondo se oía el ritmo carnavalero del Puerto de la Cruz, comenzamos la danza subiendo por un lado del risco hacia Vista Paraíso. Llegando a su punto más alto, cruzamos al otro lado del risco para su descenso hacia las huertas del Ancón  a través de un camino por el que los saltadores y las saltadoras bastoneamos  a la derecha, a la izquierda, hicimos pasos de lado “hasta el regatón” y dimos algún pequeño brinco.
Llegamos a las huertas, parte del escenario donde continuamos danzando. Los muros nos invitaron a hacer un lado a lado así que como si de un salto de banda se tratara pusimos ambos pies por un lado de la lanza y pegando el cuerpo a ella brincamos de un muro a otro. Este escenario dio mucho juego y también nuestro apoyo, la lanza. Nos pusimos a probar otras de nuestras habilidades  desplazando nuestro cuerpo hacia delante, paralelos al suelo  y  perpendicularmente a la pared mientras sujetábamos la lanza que estaba apoyada en el suelo y sin dejar de mantener los pies en la pared, luego despegamos los pies de la misma haciendo un pequeño brinco a pies juntos.
Habíamos descendido el risco pero el ritmo de los saltadores y las saltadoras iba en crescendo y es que al son de “Amapola, lindísima Amapola…”  y con letra “Peligrosa, lindísima Peligrosa…” una melodía nos llevó hasta ella, hasta la Peligrosa en las huertas del Ancón a la que otros llamaron Sabrosa, Envidiosa…la más certera sería PRECIOSA. Aquí se dieron los últimos pasos de nuestro particular baile de piñata, hubo quienes danzaron con pequeños brincos y otro quienes se atrevieron a danzar el regatón muerto sumergidos en el silencio del Ancón.

Cati


jueves, 14 de febrero de 2013

Las Cuevas de Rojas


Hoy no es un día como los demás, llegaron los carnavales y se nota con algunas ausencias en la escuela, por cierto los avanzados. Los que estábamos allí es porque necesitábamos aprender y practicar, el día no estaba muy bueno pero cuando llegamos a Rojas se aguanto para que nosotros pudiéramos practicar el Salto del Pastor. Al llegar a la zona pudimos disfrutar de una vegetación abundante, que siempre da gusto contemplar y disfrutar de ella, con sus olores y colorido, aunque siempre teniendo mucho cuidado en no destrozarla. Al Empezar la ruta nos encontramos que tenía un saltito muy bueno que muchos disfrutaron saltándolo, aunque la gran mayoría del risco fue principalmente de bastoneo, aunque también tenía sus pequeños saltitos, para no perder la costumbre. Se pudo disfrutar de la diversidad del risco en las condiciones para bajarlo, ya que pudimos descenderlo por varios lugares y cada uno tenía su encanto y su dificultad.
Es muy satisfactorio cuando llegas abajo y miras hacia atrás y contemplas el camino que has realizado y por donde lo has hecho, la verdad es una gran sensación que he tenido en muchas ocasiones. Al llegar abajo pudimos practicar lo ya aprendido hasta ahora, en un muro que se encuentran allí, la verdad que fue un día muy completo yo pude aprender muchas cosas y ver muchos de mis errores saltando o mejor dicho me los pudieron ver, para posteriormente corregírmelos. La verdad que gracias al Salto de Pastor he podido conocer este sitio tan hermoso, lo he bajado varias veces y cada vez me encanta más, sus atardeceres son increíbles.

El día se terminó con la subida del risco caminado y como no, todos reunidos brindando por el día que habíamos tenido, aunque también pudimos compartir nuestras ideas en otros temas. Aunque algunos terminaron rendidos después de la subida y aprovecharon el brindis para echar una cabezadita, jejeje.

Mela

martes, 5 de febrero de 2013



       Rabogateando en Barranco Seco
Con fuerza tesón y maña doblegamos a la malvada

                        Millones de gracias a tod@s!!!!
Cuantas más manos, mejor

El pasado sábado nos reunimos alrededor de 50 personas en otra importante jornada de la campaña de voluntariado de rabo de gato. Esta vez tocó Barranco Seco, magnífico rincón de Teno que nos transporta en el tiempo a lo que pudo haber sido gran parte de la isla que hoy se encuentra altamente transformada por la mano del hombre. Guaidiles, tabaibas, cardones y demás habitantes del barranco parecían darnos las gracias con su belleza y esplendor por ser sensibles a la conservación de  toda esta riqueza y decidirnos a actuar.
Salimos desde el Molledo compartiendo historias, risas y algunos brinquitos hasta llegar al Canal del Sauce. Aquí una  parte de los saltadores se adentraron hacia las partes bajas de Risco Blanco mientras que otros, junto con los caminantes, continuaban hacia el fondo del barranco.
Además de arrancar rabogato hicimos unos muy buenos brincos
Los saltadores que actuaban por el canal se dividieron de forma efectiva en tres grupos para acceder a los pequeños ramales que confluían en el cauce principal. Nos encontramos con la peligrosa invasora antes de lo previsto y con más ferocidad de la esperada. Se limpió una buena parte pero también se comprobó que para las próximas jornadas esta zona es de alta prioridad por la cantidad de semillas que se pueden dispersar desde este lugar. Al mismo tiempo, el resto del grupo que se adentró directamente en el cauce repasaba las zonas en la que se había trabajado previamente, limpiando algunas nuevas de manera muy efectiva.
El barranco permitió el disfrute de la lanza con muchísimas posibilidades, desde bastoneos finos a saltos de regatón muerto pasando por algunos de banda y de precisión. Fue muy bonito ver a las nuevas generaciones que vienen con mucha fuerza, mezcladas con pastores y saltadores veteranos. Al llegar a la playa, revitalizante baño y emocionante y divertido viajito en lancha hasta la Punta de Teno.
Mirando bien para que no se nos quede ninguna atrás

Y en la bolsa encerradita, la volátil semilla
Esta jornada fue un ejemplo más de que el proyecto de control y erradicación del rabo de gato tiene en los saltadores uno de los principales pilares, demostrando como un uso tradicional se convierte en una actividad de suma importancia en pro de la conservación de la naturaleza canaria.  Asimismo, cada una de las jornadas se convierte en mini-encuentros de saltadores, resultando altamente enriquecedores para la unión de la familia de saltadores.

 
Grano a grano se forman largas playas!!... y esta playa, después del sábado, es un cacho más grande
En nombre de los riscos de Teno y de toda la vida que albergan, gracias, gracias, gracias...

Nos vemos en la próxima,

Teno te necesita.

Miry y David

martes, 29 de enero de 2013

Los Duendes del Risco



Soy Tierra. El cielo despertó negro, como una noche que no acaba. Aunó sus fuerzas oscuras frente a mis ojos y trajo de otros horizontes, las más negras nubes que pudo, bebió de sus internas fuentes el agua más fría, y desnudo, abrazó el mar que sobre mis pies rompe, insaciablemente, en un desesperado intento de doblegarme. De sus brazos enlazados nació ella, hija de la negrura que se espesaba a lo lejos vociferando que me arrastraría a las profundidades donde yacería pétrea y fría, dejando al risco mudo y solitario, a merced del cielo,  del mar y de los vástagos impetuosos de su fruto. Mientras gritaba mi nombre, ella se hacía más grande y cercana y oscura, y su aliento llegaba a mi con forma de gota e hicieron sangrar mis ojos, y sentí miedo y lloré, y mi llanto corrió ladera arriba, horadó la piedra y vieron el risco mis lágrimas, y en las cuevas resonaba mi llanto, y mi voz aguda llegó a sus oídos, de piedra afilada, marmórea, firme ante lo escuchado, y brotaron como las flores de entre las piedras los duendes del risco. Salieron danzando, uniéndose en serpentinas de colores vivos  que bailaban y saltaban, reían y temblaban a la vez sobre mi lomo, con sus lanzas en ristre, preparados para enfrentarse al lejano y oscuro horizonte que amenazaba lento. Clavaron las afiladas puntas de sus lanzas sobre el risco, aún cubierto por mi piel, para que los chasquidos del metal frente a la piedra llegaran hasta el corazón mismo de la tormenta, y allí sus destellos propagaran el miedo, para que ella huyera, retrocediera y muriera en un lento devenir hacia horizontes lejanos.
Deslizaron sus cuerpos sobre la madera cruda que en mis entrañas yo engendré, para los héroes de piedra que en el risco habitan. Bailaron ritmos prohibidos, cantaron himnos al abismo, derrotaron el miedo que en su corazón había, y corrieron sobre mi, libres a la lucha, hombres, mujeres y niños de madres que esperan que sus hijos regresen de la guerra victoriosos, con el corazón lleno de tierra y la mirada dura como el risco por el que luchan.
Bajaron rápido por mi lomo, sin dejar de bailar, mirándose los unos a los otros, tendiendo manos al que ya no le quedan, dando aliento a la mirada ajena, y juntos, como en el principio, cuando todo empezó, llegaron hasta el mar, y mirándola a ella a los ojos, unieron sus lanzas, y bailaron con la brisa de cara la danza final, y sin retroceder su mirada ante los negros ojos de la tormenta inquisidora, clavaron sus lanzas en su vientre y esta clamó al cielo, y el agua cayó sobre el agua, y los duendes bailaban ahora de alegría, viendo que las lanzas se erguían firmes hacia el cielo, sin que ahora ninguna temblara.
Poco a poco cesaron las voces, los bailes, dejé de tener miedo a la oscuridad que sobre mi se cernía sin maldad, llena de luces, y todo volvió a la calma, volvió el silencio que alienta la vida, cayó la noche y en mi corazón de piedra que se hace risco para ti, duerme nuevamente el duende que por ti vela, que por la tierra muere, que tus pies ansía y tu lanza añora, que danzara para ti, siempre, que al risco asomes el regatón de tu lanza.
Sergio

viernes, 25 de enero de 2013


  Rojas: La laja y la palmera, aumentando el nivel…

La tarde estaba gris y amenazaba lluvia en todo el valle. El viento parecía susurrarnos que la clase de salto se suspendería. Por un momento, la duda se apoderó del profesorado y los más antiguos, por no arriesgar la seguridad del grupo, pero… las ganas y el entusiasmo de los alumnos nos llevaron hasta el municipio del Sauzal, donde Petri nos esperaba al inicio de la ruta. Si existía alguna posibilidad de librarnos del agüita, sería en Rojas...
Comenzamos la ruta con algunas gotitas que nos apuraban a darnos prisa,  a medida que avanzábamos  por el risco, el tiempo nos regaló la maravilla de un descenso seco y lleno de nuevas posibilidades para  los alumnos, que cada semana mejorarán más  su técnica y habilidades.
Ya comienzan a verse los frutos de la constancia, tanto de los más atrevidos y entusiastas como de los más prudentes.  Es maravilloso observar cómo comienzan a fijarse en los pasos más seguros, en qué camino tomar según sus posibilidades,  en respetar y  no pisar las matas, incluso a alguno más lanzado animarse a abrir camino, no dudar que son capaces de poner en práctica lo aprendido hasta ahora.
Cuando los observo no puedo dejar de pensar en lo que yo sentí cuando también era alumna y lo que aún siento cada vez que brinco: el esfuerzo personal por vencer miedos y límites autoimpuestos.  Al verlos disfruto de sus propios logros y de compartirlo con ellos.
La ruta comenzó con bastoneos  y pequeños saltos a pies juntos por el terreno lleno de vegetación debido a las lluvias del invierno, da gusto poder disfrutar de la gama de verdes que ofrece el risco.  Llegamos a un punto donde debíamos escoger, más sencilla a la derecha o una laja maravillosa hacia la izquierda.  Juan decidió que los alumnos ya estaban preparados para la diversión de la laja y la precisión en el ascenso y descenso de ésta, disfrutar de bastoneos más verticales y  meterles la jiribilla en el cuerpo de poder llegar, en próximas rutas, hasta las numerosas y espectaculares cuevas que ofrece la zona.  En pocas semanas las exploraremos…
Al llegar al final aprovechamos los elementos del entorno; muros, bancos, escaleras para continuar afinando la técnica y aumentando el nivel de dificultad y, nuevamente los alumnos me dejaron boquiabierta realizando saltos cada vez más altos, saltos de banda de distancias más largas e, incluso algunos, regatones muertos..
Cada fin de semana el salto se convierte en una cita ineludible, está claro que tanto a los “viejos” como a los “nuevos”,  el salto del pastor nos tiene atrapados.
Yoly